DESPENALIZACIÓN DROGAS

CBD

   La OMS pide que todo el mundo despenalice consumo y posesión de drogas y posesión

   Declaración conjunta de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la discriminación en los centros sanitarios

   Las Naciones Unidas recuerdan en un principio centrar la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible en “garantizar que nadie se quede atrás” y de “llegar lo más lejos posible”. Reconociendo que la discriminación en los centros de atención de la salud es un obstáculo importante para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), las Naciones Unidas se comprometen a trabajar juntas para apoyar a los Estados miembros para tomar la acción multisectorial coordinada para eliminar la discriminación en los centros sanitarios.

   La discriminación en los centros de atención de salud está muy extendida en todo el mundo y toma muchas formas. Se violan los derechos humanos más fundamentales protegidos en los tratados internacionales y en las leyes y constituciones nacionales.

   La discriminación en los centros de salud se dirige hacia algunas de las poblaciones más marginadas y estigmatizadas - las mismas poblaciones que Estados Unidos se comprometió a dar prioridad a través de la Agenda 2030, y que están muy a menudo excluidos o dejados atrás. Muchos individuos y grupos se enfrentan a la discriminación sobre su edad, sexo, raza o el origen étnico, estado de salud, discapacidad o vulnerabilidad a la mala salud, la orientación sexual o identidad de género, nacionalidad, asilo o estatus migratorio, o antecedentes penales.

   La discriminación en los centros sanitarios toma muchas formas y con frecuencia se manifiesta cuando un individuo o grupo se les niega el acceso a los servicios de salud que están a disposición de los demás. También puede ocurrir a través de la negación de servicios que sólo son necesarios por ciertos grupos, como las mujeres. Los ejemplos incluyen individuos o grupos específicos de ser sometidas a abusos físicos y verbales o violencia, tratamiento involuntario; violación de la confidencialidad y/o denegación de toma de decisiones autónomas, tales como el requisito del consentimiento para el tratamiento de los padres, cónyuges o tutores, y la falta de consentimiento libre e informado.

   También está presente la arraigada discriminación basada en el género dentro de la vida laboral de las femeninad, en gran medida se evidencia por la violencia física y sexual, las diferencias salariales, los salarios irregulares, falta de empleo formal y la incapacidad para participar en el liderazgo y la toma de decisiones.

   Las leyes, políticas y prácticas también fomentan y perpetuan la discriminación en los centros sanitarios, prohibir o desalentar la búsqueda de la amplia gama de servicios de atención médica que puedan necesitar. Algunas leyes son contrarias a la evidencia de salud pública establecida y a las normas de derechos humanos. La evidencia demuestra los efectos nocivos para la salud y los derechos humanos de dichas leyes.

   Abordar la discriminación en los centros sanitarios contribuirá a la consecución de muchos de los ODS, asegurándose de que nadie se quede atrás. Es fundamental para garantizar el progreso hacia SDG 3, la buena salud y el bienestar, incluyendo el logro de la cobertura universal de salud y poner fin a la epidemia de SIDA y la tuberculosis; SDG 4, la educación de calidad; SDG 5, la igualdad de género y autonomía de la mujer; SDG 8, el trabajo decente y el crecimiento económico inclusivo; SDG 10, reducción de las desigualdades; y SDG 16, la paz, la justicia y las instituciones fuertes.

   Los Estados tienen una obligación legal inmediata de abordar la discriminación. Si bien los Estados tienen este deber primordial, se requiere urgentemente una respuesta multisectorial y multidisciplinaria, que incluya un esfuerzo coordinado del sistema de las Naciones Unidas. Juntos debemos poner fin a la discriminación en los entornos de atención de salud.

   Nosotros, las entidades firmantes de las Naciones Unidas, hacemos un llamamiento a todas las partes interesadas para que se unan a nosotros para comprometerse a adoptar medidas multisectoriales específicas y coordinadas en los siguientes ámbitos.

   Apoyar a los Estados para que establezcan garantías contra la discriminación en la ley, las políticas y los reglamentos:

   Revisar y fortalecer las leyes que prohíben la discriminación en la provisión y distribución de los servicios de salud, así como en relación con la educación y el empleo en el sector de la salud. Las leyes y políticas deben respetar los principios de autonomía en el cuidado de la salud la toma de decisiones; garantizar el consentimiento libre e informado, privacidad y confidencialidad; prohibir las pruebas obligatorias del VIH; prohibir procedimientos que no son de beneficiosos para el individuo; y la prohibición de tratamiento involuntario y requisitos obligatorios de autorización y notificación de terceros. Todas las partes interesadas deberían apoyar la clara difusión, ejecución y seguimiento de la adherencia a dichas leyes y reglamentos y su traducción en políticas y prácticas.

   La revisión y derogación de las leyes punitivas que han demostrado tener resultados negativos para la salud y la lucha contra la evidencia establecida de salud pública. Estas incluyen las leyes que penalizan o prohiben la expresión de género, conducta sexual, adulterio y otros comportamientos sexuales consentidas entre adultos; el trabajo sexual consentido en adultos; uso de drogas o posesión de drogas para uso personal; servicios de salud sexual y reproductiva, incluida la información; y la criminalización excesivamente amplia de la no divulgación, exposición o transmisión del VIH.

   Revisión, fortalecimiento, implementación y monitoreo de las políticas, reglamentos, normas, condiciones de trabajo éticas para los profesionales de la salud, para prohibir la discriminación por cualquier motivo relacionado con los entornos de salud.

   Medidas de apoyo a la autonomía de los trabajadores de la salud y usuarios de los servicios de salud mediante la atención y realización de sus derechos, roles y responsabilidades por:

   Asegurar que los derechos laborales y las normas de los trabajadores sanitarios, incluidos el ámbito de la seguridad y salud laboral, se respeten plenamente, protegidos y cumplidos, y que los trabajadores sanitarios están libres de discriminación y violencia en el lugar de trabajo. Particularmente, se debe prestar atención a la naturaleza del género del personal sanitario, en particular garantizando las políticas sectoriales ya a nivel de las instalaciones sensibles al género y regulaciones profesionales de la salud dlaboral, igualdad de género, y el empleo formal del personal sanitario. Los trabajadores de salud deben ser apoyados en la defensa de sus responsabilidades legales y éticas, en particular con respecto a la promoción de los derechos humanos, y en su papel como defensores de los derechos humanos para que sean protegidos.

   Proporcionar pre-servicios y educación en el servicio para el personal sanitario sobre sus derechos, roles y responsabilidades relacionadas con la lucha contra la discriminación en los centros sanitarios. Las políticas, los programas y los presupuestos deben prever una fuerza laboral diversa, entre otras cosas mediante el fortalecimiento de los criterios de admisión educativos y la promoción del personal sanitario, oportunidades de desarrollo educativo y profesional de las mujeres, los jóvenes y las personas de las comunidades rurales y marginadas.

   Permitir a los usuarios de los servicios de salud para que sean conscientes y capaces de exigir sus derechos. Esto les permitirá qoe los responsables rindan cuentas de los ajustes libres de discriminación cuidado de la salud a través de la alfabetización, derechos del paciente, monitorización responsabilidad social, apoyo a la comunidad, y otras herramientas.

   Apoyar la transparencia y el cumplimiento del principio de no discriminación en los entornos de atención médica mediante:

   Garantizar el acceso a mecanismos eficaces de reparación y rendición de cuentas. Esto implica sistemas constructivos de la rendición de cuentas en los sectores de salud y de otro tipo para prevenir violaciónes, futuro desarrollo y aplicación de las soluciones individuales, hechas a la medida y de recursos para las víctimas de violación,

   Fortalecer los mecanismos de presentación de informes, seguimiento y evaluación de la discriminación. Esto se puede lograr mediante el apoyo a la construcción y puesta en común de la base de pruebas y asegurar la participación de las comunidades afectadas y los trabajadores de la salud en el desarrollo de políticas de salud.

   Aplicación del Marco Común de Acción de las Naciones Unidas para Combatir las Desigualdades

   Proporcionar orientación sectorial y conjunta y herramientas prácticas para aumentar la concienciación sobre las normas de derechos humanos para la no discriminación en la medida en que se apliquen a los entornos de atención sanitaria.

Fuente OMSARAFAC